Vertebroplastia

¿Qué es la vertebroplastia?

Es un tratamiento no quirúrgico, guiado por imagen y mínimamente invasivo, que se realiza con el fin de reforzar una vértebra fracturada, de forma patológica, por osteoporosis generalmente y menos frecuente por neoplasia. Permite mejorar la capacidad funcional y prevenir el colapso del cuerpo vertebral. Sirve además para paliar el dolor debido a la fractura compresiva. Se basa en inyectar cemento ortopédico a través de una aguja en el hueso fracturado.

 

¿Cuál es su utilidad?

Se usa para tratar el dolor producido por una fractura compresiva. Tras la menopausia, las mujeres son muy susceptibles a la osteopenia. Más de una cuarta parte de las mujeres mayores de 65 años desarrollan una fractura osteoporótica. Esta situación les produce dolor y limitación funcional y esto último, además incrementa la osteopenia. Los tratamientos, especialmente los narcóticos, aumentan la limitación funcional. La vertebroplastia se lleva a cabo en ancianos, sobre todo, que sufren una limitación funcional y una osteoporosis tan severas que les impiden ser candidatos a la cirugía espinal. También son candidatos a la vertebroplastia los pacientes que presentan afectación vertebral por tumor y en mucha menor proporción jóvenes con osteopenia por tratamientos prolongados esteroideos o por desórdenes metabólicos. Se recomienda cuando tratamientos como el reposo, los corsés o la medicación han resultado inefectivos o están provocando efectos secundarios tales como la úlcera gástrica.

 

¿Cómo debo prepararme?

Primero debe ser evaluado clínicamente. La evaluación incluye una prueba de imagen, una analítica y una exploración física. La prueba de imagen confirmará la sospecha de fractura compresiva. Si no es posible realizar RM se realizará TC. Estas pruebas las aportará en el momento de la exploración física. Asegúrese de indicar si es alérgico al contraste yodado. Se le darán unas instrucciones: no comer las seis horas previas y si es diabético se controlaran sus niveles de glucemia y el tratamiento. El día del procedimiento, el médico le indicará tomar su medicación habitual en agua tres horas antes, evitando zumo de naranja, crema o leche.

Si toma anticoagulantes, se interrumpirán tres o cinco días antes, consulte al médico. Se le realizará una analítica previa a la vertebroplastia para verificar que el anticoagulante ha dejado de actuar. Si esto no es posible en su situación se le administrará heparina IV. No podrá conducir después del procedimiento.

 

¿Qué equipo es necesario?

Un trocar óseo, un cemento mezclado con polimetilmetacrilato, bario y disolvente. El cemento se mezcla con pasta de dientes o epóxido. El médico monitorizará el procedimiento con control fluoroscópico y se asegurará que no refluya el material al canal espinal.

Se administrará sedación IV. Se sondará la vejiga con Foley y se monitorizará el latido cardiaco y la presión sanguínea.

 

¿Qué consigue esta técnica?

Es efectiva porque el hueso poroso se rellena con el cemento y se refuerza, siendo menos probable una segunda fractura. Después de la vertebroplastia, el cemento estabiliza la fractura y así se evita el dolor. Se recupera la movilidad en 24 horas y se puede reducir o incluso suprimir la medicación.

 

¿Cuando se realiza la técnica?

Por la mañana. Con sedación y bajo anestesia local. Se administrarán ATB IV para evitar infecciones. Se realiza una pequeña incisión a través de la cual se pasa la aguja, bajo control fluoroscópico, hasta que se encuentre en la posición correcta. El radiólogo realiza un venografía intraósea para asegurarse de la correcta posición de la aguja dentro de la vértebra fracturada. Una vez hecho esto, se inyecta el cemento rápidamente, en 10-20 minutos. Al final del proceso se realiza un TC. La parte más larga del proceso es asegurarse de la correcta posición de la aguja.

El procedimiento lleva menos de 2 horas. Aunque no puede conducir, puede marcharse a casa con un adulto, si la distancia es corta. Por otra parte quedarse hospitalizado esa misma noche es aconsejable, o necesario, en caso de que el paciente deba ser monitorizado por cualquier causa.

 

¿Qué experimentaré durante la exploración?

Estará en decúbito prono ( tumbado). La sedación le tranquilizará y puede sentir una incomodidad mínima. Estará consciente, aunque mínimamente adormilado, y oirá lo que se comenta en la sala. Le preguntarán si siente dolor y es importante que responda sinceramente. Por la posición, no podrá ver las imágenes.

Durante los 2 o 3 días siguientes puede sentir molestias en el lugar de punción, puede utilizar hielo durante 15 minutos por hora. Se le cubrirá la herida durante varios días. Es importante mantener limpia la región y podrá llevar a cabo la higiene diaria.

Reposo durante 24 horas siguientes, aunque puede levantarse al aseo. Aumentará su actividad gradualmente y disminuirá su tratamiento analgésico habitual. Si toma anticoagulantes, consulte al doctor y se le restablecerán un día después del procedimiento.

 

¿Cómo comprobaré los resultados?

Podrá levantar peso muy pronto. Caminar después del reposo durante una hora. El radiólogo valorará el éxito en unos días.

Generalmente los pacientes reciben llamadas durante la primera semana, para comprobar sus progresos. El médico de atención primaria o el radiólogo se encargarán de los cuidados.

 

Beneficions y riesgos

Beneficions:

  • Analgesia. Dos tercios de los pacientes disminuyen la dosis de analgésicos en pocas semanas. Muchos quedan asintomáticos.
  • El 75% recuperan gran parte de la movilidad, con disminución de riesgos relacionados con el encamamiento prolongado y aumento de la fuerza muscular.

Riesgos

  • Una pequeña cantidad de cemento puede salir fuera del cuerpo vertebral. Esto no supone un serio problema, a menos que se encuentre en el canal espinal.
  • Otras. Infección, sangrado, aumento del dolor de espalda y algún síntoma neurológico aislado. La parálisis es extremadamente rara. Alguna vez el procedimiento causa otra fractura vertebral o costal.

¿Cuáles son las limitaciones de la prueba?

  • Hernias discales o artritis lumbar.
  • No es muy recomendable en jóvenes por experiencia limitada.
  • No es un tratamiento preventivo de fracturas.
  • No corrige curvaturas incluso puede agravarlas.
  • Difícil en pacientes con enfermedad pulmonar severa por la posición.

No está indicado en pacientes con fractura desplazada.


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