Usos comunes de la TC en Neurorradiología

La exploración de la TC en neurorradiología generalmente se utiliza para detectar lesiones craneales y cerebrales, de columna, del cuello y de la órbita.

En el estudio del cráneo y cerebro las principales indicaciones incluyen:

  • Detección de lesiones óseas y cerebrales en traumatismos craneoencefálicos.
  • Detección de tumores, hemorragias o infartos en pacientes que han presentado cefalea aguda, un déficit neurológico agudo o una crisis epiléptica.
  • Detección de hidrocefalia en pacientes con cefalea crónica o con alteraciones de la marcha.
  • Detección de malformaciones congénitas.
  • Valoración de lesiones cerebrales en pacientes con deterioro cognitivo.

En el estudio de la columna las principales indicaciones incluyen:

  • Detección de lesiones óseas o del disco intervertebral en pacientes con lumbalgia o cervicalgia, asociada o no a dolores radiculares (dolor que se irradia por los brazos o piernas).
  • Estudio de lesiones óseas en pacientes con traumatismos que afectan la columna.

La exploración por TC también se utiliza para:

  • Evaluar en qué medida se encuentra dañado el hueso y el tejido blando en pacientes con traumatismo facial y planificar la reconstrucción quirúrgica.
  • Diagnosticar enfermedades del hueso temporal, que puede provocar problemas auditivos.
  • Determinar si la inflamación u otros cambios están presentes en los senos paranasales.
  • Estudio de lesiones que afectan la órbita.
  • Estudio de extensión de tumores del cuello.

Técnicas especiales de la TC en neurorradiología

La exploración de TC en neurorradiología puede utilizar algunas técnicas especiales como son la perfusión y la angiografia, que siempre se realizan con administración de contraste yodado inyectado a través de una vena, y que permiten obtener información sobre la vascularizacion de gran importancia en el estudio de enfermedades vasculares.


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