¿Qué es un nódulo
pulmonar y como se realiza su punción?
Un nódulo es una lesión redondeada con un diámetro
menor de 3 cm. Los nódulos pulmonares suelen ser asintomáticos
y se suelen detectar en una radiografía de tórax.
Más de la mitad de los nódulos pulmonares solitarios
o aislados son benignos, normalmente causados por una infección
previa. Sin embargo, cualquier nódulo pulmonar solitario
debe considerarse maligno hasta que se pruebe lo contrario y
para esto se realiza la biopsia con aguja.
Una biopsia consiste en obtener una pequeña cantidad
de tejido para su análisis. La biopsia con aguja o punción-aspiración
con aguja es la forma más sencilla de obtener una muestra
de tejido. Este procedimiento lo suele realizar un radiólogo
y consiste en introducir una aguja a través de la piel.
La punción aspiración con aguja utiliza una jeringa
o una aguja con un dispositivo automático para aspirar
y obtener la muestra de tejido.
Cuando se detecta un nódulo se pueden realizar una
tomografía axial computarizada (TAC) o una tomografía
de emisión de positrones (PET), para intentar caracterizar
la lesión y descartar malignidad. Si la TAC y la PET
no identifican claramente signos de benignidad se puede realizar
una punción con aguja. La punción se usa en aquellos
nódulos que no son accesibles con otras técnicas
diagnósticas como la broncoscopia.

Preparación
Se suele necesitar ocho horas de ayuno antes de la biopsia.
La medicación habitual se puede tomar con pequeñas
cantidades de agua.
Antes de realizarse una punción de un nódulo pulmonar
debe informar a su médico de la medicación que
está tomando incluidas hierbas medicinales. Sobre todo
es muy importante que sepa si toma medicación anticoagulante
como la aspirina u otros antiagregantes. Se recomienda suspender
la medicación varios días antes de la biopsia.
Es conveniente acudir a la prueba acompañado para que
le lleven a su domicilio después de la prueba.

¿Cómo es el material?
¿Cómo se realizan?
Las agujas de biopsia suelen tener varios centímetros
de longitud y son bastante finas. Este procedimiento también
se llama PAAF (punción aspiración con aguja fina)
por que el material se introduce en la aguja por un mecanismo
de aspiración.
Las biopsias se suelen realizar con control de imagen. Tomografía
computarizada (TAC), fluoroscopia y, a veces, ultrasonido. En
caso de nódulos de pequeño tamaño o de
difícil localización el TAC es el mejor método
para guiar la biopsia.
Cuando el procedimiento se realiza con ayuda del TAC el paciente
tiene que estar más de treinta minutos en la mesa de
exploración. En cambio la ecografía o fluoroscopia
permiten un control de la aguja en tiempo real por lo que, en
estos casos, el procedimiento puede ser más fácil
en pacientes con dificultad respiratoria.
Si la biopsia se realiza con control de fluoroscopia el paciente
debe permanecer sentado con los brazos elevados y, en cambio,
si se hace con control de TAC el paciente deberá estar
tumbado bocarriba o bocabajo según la situación
del nódulo.
Una vez que el paciente este en un postura cómoda se
realizan unos cortes de TAC para localizar el nódulo
y planificar la vía de acceso más segura. Después
se marca el sitio de la punción desinfectando la zona
de punción. En ocasiones se inyecta anestésico
local.
El paciente debe estar muy quieto y evitar toser durante la
realización de la prueba. Le pedirán en varias
ocasiones que coja aire y sostenerlo dentro del pecho y es muy
importante que siempre procure coger la misma cantidad de aire
para asegurar que la aguja se coloca en el sitio correcto.
El radiólogo colocará la aguja y obtendrá
una muestra de tejido para analizarla, habitualmente se requiere
tomar más de una muestra. Una vez concluida la toma de
muestras se retira la aguja se coloca un apósito en el
sitio de punción. El paciente deberá permanecer
en observación unas horas para controlar las posibles
complicaciones. A veces se hace una radiografía de tórax
para descartar complicaciones.

¿Qué experimentará
durante el procedimiento?
Se puede notar una ligera molestia y escozor en el sitio de
punción de la anestesia local. A los pocos momentos se
notará la zona entumecida
El apósito se puede retirar a las 24 horas y la zona
se puede lavar normalmente.
Durante el día siguiente de la punción no se debe
hacer ejercicio físico no tampoco viajar en avión.
El segundo día si el paciente se encuentra bien puede
volver a hacer vida normal.
Usted puede experimentar cierto dolor en el sitio de biopsia
a medida que el efecto de la anestesia se pasa. También
toser expulsando una pequeña cantidad de sangre.
Estos síntomas deben ir desapareciendo entre las 12 y
48 primeras horas
Si nota alguno de los siguientes síntomas: falta de
aire, dificultad al coger aire, dolor en el hombro o en el tórax,
palpitaciones o coloración azul de la piel deberá
ir a urgencias o contactar lo antes posible con su médico
ya que se ha podido producir un neumotórax con el consiguiente
colapso del pulmón.

Resultados
El material obtenido se envía al patólogo que
en pocos días tendrá el resultado de la biopsia
y se lo enviará a su médico.
En alguna ocasión el material obtenido puede ser no suficiente
para hacer un diagnóstico en estos casos habrá
que plantear la repetición de la biopsia o realizar exámenes
alternativos.

Riesgos
La biopsia de un nódulo pulmonar es un examen no exento
de riesgos pero que puede diferenciar entre un nódulo
benigno o maligno. Los riesgos de esta técnica son siempre
menores que los de una biopsia quirúrgica.
Los riesgos son: hemorragias, hemoptisis (toser sangre). Infecciones
y neumotórax (colapso pulmonar) en este último
caso puede ser necesario poner un pequeño tubo de drenaje
para que el pulmón se reexpenda.

Limitaciones
En muy pocos casos el material obtenido puede ser escaso para
realizar un diagnóstico.
La punción con aguja no es rentable en nódulos
menores de 2 milímetros.
En los siguientes casos no es recomendable realizar esta técnica:
enfisema, quistes pulmonares, trastornos de coagulación,
falta de oxigenación de la sangre, hipertensión
pulmonar y algunos casos de insuficiencia cardíaca. En
estos casos habrá que decidir que alternativas hay por
ejemplo realizar controles de imagen para valorar la evolución
del nódulo o extirpación quirúrgica del
nódulo.

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